Desde las últimas semanas nos encontramos como principal protagonista de todos los medios y situaciones, el CORONAVIRUS (COVID-19), encontrándonos en una situación de alarma sanitaria, en un escenario cambiante en todas las aéreas y que aumenta la incertidumbre, muy especialmente en el ámbito laboral.

La importancia del acompañamiento en procesos de incorporación laboral de las personas con trastorno mental potencialmente discapacitante es reconocido por profesionales como una estrategia efectiva, en estos momentos, no cabe duda que cobra una mayor relevancia, dada la situación provocada por el COVID-19 que ha hecho que la mayoría de la población se confine en casa y que las personas que tienen que desarrollar una labor profesional, tengan que extremar las medidas sanitarias que prevengan un posible contagio.

Si bien, en los últimos días la información sobre cómo prevenir sanitariamente el coronavirus ha sido ampliamente difundida, y todas las empresas y organizaciones se han visto en la obligación de tomar las medidas necesarias para seguir las instrucciones y evitar la propagación del COVID- 19. Sin embargo, la información relativa a la situación laboral está siendo muy difusa, empresas han tenido que paralizar su actividad, y se habla de ERE, ERTE, cese temporal de trabajo, teletrabajo, etc. Situaciones que provoca un estado de incertidumbre y de estrés que sin duda nos afecta a todos, y especialmente a las personas con problemas de salud mental y que se encuentran trabajando. Por ello, el acompañamiento tiene que intensificarse y se entiende más que nunca como una necesidad, teniendo presente que este colectivo en su mayoría proviene de situaciones de paro de larga duración, en las que el empleo comienza a ser una realidad en sus vidas, mezclándose miedos referentes a la pérdida del trabajo, los despidos, y su propia salud. Puesto que requieres citas regulares con los centros de salud mental, también afrontan dudas sobre si serán atendidos y si podrán recibir la asistencia farmacológica requerida.

Por tanto, es responsabilidad de los profesionales de acompañamiento estar presentes, transmitiendo mensajes de tranquilidad, y de estar informados en la medida de lo posible de todas las medidas laborales que se están poniendo en marcha, así como las que cada una de las empresas que tienen en su plantilla de trabajadores a personas con problemas de salud mental, y la situación en la que se encuentran respecto a su actividad y sus trabajadores, dado que algunas de ellas pertenecen a sectores que han sido cerrados, tales como centros educativos, restaurantes, lugares de ocio. Del mismo modo, deberán coordinarse con los centros de salud mental y recoger la información pertinente a los procedimientos que se están llevando a cabo, facilitándoles toda la información para reducir su incertidumbre al respecto, al garantizarles su atención sanitaria según este dispuesta en estos momentos de excepcionalidad.

CÓMO ACOMPAÑAR.

Siguiendo las indicaciones sanitarias de prevención del COVID-19, el acompañamiento recomendado se realizará fundamentalmente telefónico, y en aquellos casos que se pueda mediante videoconferencia.

El asesoramiento y/o acompañamiento deberá producirse, en la medida de lo posible, fuera de las horas de trabajo, como normalmente se ha ido llevando a cabo.

El profesional de acompañamiento tendrá un papel activo, poniéndose en contacto con cada uno de los trabajadores y estableciendo citas de seguimiento telefónico o por videoconferencia, que permitan ir resolviendo dudas y previniendo posibles situaciones de estrés derivadas de la situación. De mismo modo, como ya se ha señalado, el profesional de acompañamiento deberá estar informado de todas las medidas laborales y sanitarias que incidan directamente en los trabajadores.

QUÉ HA DE INCLUIR EL ACOMPAÑAMIENTO

Como ya se ha señalado, en estos momentos de alerta sanitaria, el acompañamiento es prioritario para el mantenimiento del puesto de trabajo pero también para el cuidado de la salud de los trabajadores, puesto que las situaciones de estrés que se están produciendo en el ámbito laboral son sin duda factores de riesgo. Por ello, y resumiendo lo anterior el acompañamiento y el asesoramiento deben incluir, en la medida que puedan existir dudas:

  • –  Información, explicación sobre medidas preventivas en el puesto de trabajo y en la medida de lo posible adaptando la información al puesto de trabajo concreto y a la empresa en la que está desarrollando su actividad laboral.
  • –  Información relativa a los desplazamientos al puesto de trabajo, dado que en muchos casos no disponen de vehículo propio y normalmente acuden a su puesto de trabajo en transporte público. Evaluar en cada caso la situación, si hubiera reducción de servicio y su compatibilidad con el horario, y si no lo hubiera solicitar una adaptación al horario, en la medida que la empresa pueda facilitarlo. Siendo el profesional de acompañamiento el mediador con la empresa.
  • –  Información básica sobre la enfermedad, síntomas, desarrollo, posibilidad de contagio a familiares, etc… especificando las normas básicas de prevención y reforzando su necesidad de ser llevadas a cabo también en el puesto de trabajo. Informando las medidas preventivas referentes una vez llegados a casa.
  • –  Información laboral sobre ERTE, ERE, etc… que puedan suponer incertidumbre en relación a su puesto de trabajo. En este caso, la información será la específica de cada empresa en la que trabajan, requiriendo que el profesional de acompañamiento esté en contacto continuo con los responsables de las empresas para transmitirles toda la información en todo momento, siendo conscientes de la vertiginosidad de los cambios.
  • –  En aquellos casos en los que las empresas hayan cesado su actividad, habrá que poner especial atención, para en la medida de lo posible, ofrecerles información y asesoramiento que permita regularizar su situación, en el caso de que se establecieran medidas tales como despidos, ERTES o suspensiones. Facilitando los trámites para regularizarse.
  • –  Especial atención también en aquellos trabajadores que se encuentran en empresas de primera necesidad, tales como de suministros alimenticios, farmaceutcios y sanitarios. Recogiendo toda la información respecto a las medidas preventivas de la empresa y transmitiendo mensajes de tranquilidad, dado que su puesto de trabajo es vital y que siguiendo las medidas adecuadas se puede trabajar y prevenir el contagio.
  • –  Información sobre las responsabilidades y derechos, dado que aparecen dudas sobre si deben o no acudir al puesto de trabajo, transmitiéndoles la responsabilidad de acudir al puesto de trabajo y de llevar a cabo las medidas impuestas.
  • –  Facilitar información respecto a sus citas médicas, son muchos los dudas referentes a si se mantendrán o no, en especial las citas con enfermería para suministro de medicación.

    En resumen, el personal de acompañamiento tendrá un papel pro activo en todo el acompañamiento, sirviendo de enlace de los trabajadores con todos los agentes implicados, la empresa y el sistema sanitario de la red pública de salud mental.

Luis Pelegrín Calero                                                                                                             Isabel Contreras Cano

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